Raúl Galeano Vela
Hace 2 meses
★★★
Fuí con mi pareja, ella había pagado como 250 euros por un paquete de experiencia (para que se tenga en cuenta la relación calidad-precio).
1° El acceso es complicado, yo fui con mi coche que es un SUV y es altito, íbamos pegando tumbos en la última cuesta arriba de lo agujeros que había.
2° Nada más entrar en la burbuja,en la entrada, encontramos el desayuno para el día siguiente, que ya podrían haberlo metido dentro de la burbuja como tal, para que le diera el aire acondicionado, y no se ponga el pan tieso.
3° El Check-in es a partir de las 5 de la tarde (cosa que no entiendo) tú vas a un hotel o un hostal convencional y puedes hacerlo bastante antes. Y el Check out a las 12, que también te digo, por lo que voy a comentar seguidamente, da igual la hora de salida.
4° La habitación está bastante bien, es acojedora, tiene cafetera, tostadora y hervidor de agua, pero sería todo un detalle que la nevera funcionase.
5° Por la noche, la experiencia es bonita, ves las estrellas bastante bien, aunque no perfectamente porque la burbuja estaba sucia por fuera.
6° El desayuno no lo veo mal, el pan por suerte no estaba muy duro al día siguiente, y el jamón estaba riquísimo, lo que falta que es den leche para el café o más variedad en las cápsulas de café.
7° La cama es super cómoda, aunque encontramos pelos en las sábanas que no eran nuestros.
8° Dormir se duerme genial, no se escucha absolutamente ni un alma, pero claro, por mucho que tú eches del cierre de la cápsula por la noche o después del amanecer, no vas a tener huevos de volver a dormir porque entra muchisima luz. Y luego la calor que hace, que por mucho que pongas el aire acondicionado, empieza eso a hacer efecto invernadero y tuvimos que irnos mucho antes de lo que queríamos.
La experiencia en sí estuvo bien, es un sitio bonito, pero el servicio es muy impersonal y el problema es que creo que no vale lo que cuesta.
Deberían de cuidar todos los aspectos mencionados para que sea un sitio más convincente.
Laura Luquero
Hace 5 meses
★★★★★
Nuestra experiencia en Burbujas BALÚ fue increíble. Desde que llegamos nos sentimos muy a gusto y la estancia fue súper agradable. La habitación estaba muy limpia y se notaba que estaba todo muy cuidado.
Cogimos la opción de desayuno y cena incluidos y fue un acierto total. Tanto el desayuno como la cena estaban muy completos y todo estaba buenísimo. La cena, de verdad, la recomiendo muchísimo. Pero si hay algo que nos encantó fueron las vistas. El paisaje era impresionante y tanto el amanecer como el atardecer fueron una pasada. Además, allí se respiraba una tranquilidad total: no se escuchaba absolutamente nada, había un silencio increíble y era el sitio perfecto para desconectar de todo y relajarse.
Durante la estancia tuvimos una duda y llamamos a Miriam y Pablo. Nos atendieron enseguida y fueron súper amables en todo momento. Se notaba que se preocupaban de verdad porque estuviéramos cómodos y porque no nos faltara de nada.
Sin duda volveremos a repetir.
María José Escudero Gómez
Hace 3 meses
★
La experiencia ha sido regular. El acceso hasta las burbujas está regular para entrar con un turismo.
Contratamos el desayuno y pese a su elevado precio cuando nos levantamos tuve que llamar para ver dónde estaba, nos dijeron que en la entrada (no estaba) y nos los trajeron a la hora. Cuando llega el pan está completamente congelado, nos dicen que lo metamos en el tostador (no cabe y aún cupiendo no puedes cortarla).
Sin más, no repetiría
Mario Luquero
Hace 3 meses
★★★★★
Una experiencia absolutamente inolvidable. Desde nuestra llegada, todo estuvo perfectamente cuidado y organizado. La limpieza de la burbuja era impecable, algo que valoramos muchísimo y que hizo que la estancia fuera aún más cómoda y agradable.
Las vistas son simplemente espectaculares. Poder contemplar el paisaje durante el día y disfrutar del cielo estrellado por la noche desde la comodidad de la cama es una sensación difícil de describir. La conexión con la naturaleza es total, pero sin renunciar al confort.
Lo que realmente hace especial este lugar es la experiencia única que ofrece. Dormir en una burbuja transparente, rodeados de tranquilidad y privacidad, convierte una simple escapada en un recuerdo para toda la vida. Cada detalle está pensado para que los huéspedes vivan algo diferente y mágico.
Sin duda, un lugar que recomendaría al 100%