Experiencia de 10. Entorno único y tranquilo con unas cabañas en las que es un lujo poder dormir… la cama es comodísima y el despertar con un ventanal encima de la cama viendo el amanecer es fantástico acompañado de un desayuno en la habitación magnífico. El trato del personal ha sido excelente manteniendo siempre el contacto y atentos a cualquier incidencia. Sin duda volveremos.