Marta Albela Varela
Hace 8 meses
★★★★★
Lugar mágico y precioso. Todo cuidado al detalle, nos quedamos una noche y además pudimos participar en un taller con Rosa Acuña que fue un placer. La cena y el desayuno deliciosos y con mimo y detalle.
Una experiencia inolvidable para todo el grupo de amigos que fuimos. Recomendable al 100%. Repetiremos seguro.
Manuela Baladron García
Hace 10 meses
★★★★★
IMPRESCINDIBLE!
Hemos pasado dos noches en la tienda número 2, del 29 al 31 de julio y no podemos hacer otra cosa que hablar de esta experiencia como algo imprescindible, porque lo que está claro es que no deja a nadie indiferente.
Las TIENDAS están cuidadas al mínimo detalle con camas grandes y cómodas y en la plataforma en la que se ubican hay espacio para una terraza estupenda con mesa y sillas para el desayuno y un par de sillas más, para pasar el rato, leer, etc.
El BAÑO es amplio y está muy limpio y con su ubicación, a unos metros de la tienda, se conserva la experiencia de estar en un verdadero camping.
DESAYUNO espectacular, abundante y muy sano: tostadas de pan reciente (con aceite y mermelada y mantequilla), yogurt con cereales buenísimo, zumo natural y fruta, además de cafe y leche. Al llegar te preguntan si tienes alguna intolerancia o alguna preferencia.
Además existe la posibilidad de hacer YOGA cada mañana en una plataforma con unas vistas impresionantes.
El ENTORNO en el que está ubicado el glamping es también espectacular, entre árboles y a tan solo unos metros de una playa pequeña pero muy bonita. Por un sendero por la costa se puede llegar andando a otras playas, a chiringuitos recomendables para tapear y a un pueblo (Puertosin) donde además hay super para comprar lo necesario.
No quiero olvidar hablar de la PISCINA, que aunque no es muy grande, tiene unas vistas espectaculares.
Al lado de esta hay un espacio donde se ubican unos sofás enormes y donde también es posible leer, o simplemente estar disfrutando del entorno.
En cuanto al PARKING es posible dejar el coche dentro del recinto por lo que es cómodo aparcar.
JAVIER MARCOS
Hace 10 meses
★★★★★
Buscábamos un lugar tranquilo y donde poder disfrutar de un entorno de naturaleza, huyendo del bullicio de la ciudad. En Amaraxe lo encontramos, y casi sin renunciar a la comodidad de un hotel: ropa de cama de calidad, varios tipos de almohada, iluminación, toma de corriente,.. y un cuarto de baño privado, con toallas de lavabo/ducha, gel y champú, su piscina, por no decir el entorno, la plataforma para practicar yoga y el acceso tan cercano de una cala con un paisaje inmejorable. Todo cuidado con esmero. Desayunar en tu propia terraza con esa paz y el mecer de los árboles es todo un placer.
Gracias a María, que es encantadora, y a todo su equipo.
Lo recomendamos sin duda.
Tania Martínez
Hace 11 meses
★★★★★
Una experiencia totalmente recomendable.
Las instalaciones y el personal son de 10. Cuenta con una piscina con vistas impresionantes, perfecta para disfrutar de la puesta de sol. La playa está justo enfrente, lo que hace que la ubicación sea inmejorable. La tienda es preciosa, decorada con mucho gusto, y el baño privado es un auténtico plus: bonito, cómodo y muy bien cuidado. ¡Repetiría sin dudarlo!