Las plazas son muy amplias y en general los servicios están bastante bien, no hay queja en ese sentido. El problema vino con la plaza con luz que pedimos: la electricidad solo funcionó unos diez minutos, y como hacía calor tuvimos que dejar las ventanas abiertas porque no podíamos poner el aire. Resultado: entre el calor y el ruido de las discotecas y la feria de alrededor, fue imposible dormir. Al comentarlo en recepción, la chica simplemente respondió con un "anda", así que poco más se pudo hacer. Por suerte solo era para pasar una noche.