Estuvimos solo una noche mi pareja y yo. Las instalaciones básicas —baños y duchas— están bien y cumplen, pero el resto deja bastante que desear.
El alumbrado del camping es pésimo, hay zonas en completa oscuridad.
Al llegar nos asignaron una parcela con toma de corriente trifásica, y si no llevas adaptador no puedes cargar nada… aun así la luz va incluida en los 16 € de la noche. Lo peor es que había parcelas vacías justo al lado con enchufe normal, que era lo que necesitábamos, pero no quisieron cambiarnos. La solución que nos ofrecieron fue comprar un adaptador por 17 €… más caro que la propia noche. Absurdo.
Tras insistir mucho nos dejaron un adaptador durante 15 minutos, y parecía que les costaba la vida. Al final fueron los vecinos quienes nos salvaron prestándonos el suyo.
En general, es un camping para pasar una noche, ducharte, poner una lavadora y seguir camino. Las parcelas son muy simples, básicamente tierra y piedras. Muchísimos mosquitos y moscas, y alrededor hay muchísimos plásticos, lo cual no da muy buena impresión.
Conclusión: cumple para una parada rápida, pero no para disfrutar ni repetir.