Pasamos unos días en el Camping A Nosa Casa y, en general, la experiencia fue agradable. La ubicación es sin duda uno de sus puntos fuertes: está muy cerca de la Playa de Arealonga y del famoso tramo de las Catedrales, así que moverte hasta la playa es comodísimo. El entorno es tranquilo y con buenas vistas al mar, perfecto para desconectar. Las parcelas son amplias y están bien cuidadas, aunque algunas podrían tener más sombra, especialmente en verano. Los bungalows son sencillos pero funcionales: tienen lo justo para una estancia cómoda sin complicaciones. Los baños están limpios, aunque no son muy modernos. El camping tiene un ambiente familiar y relajado, aunque no hay demasiados servicios extra: no cuenta con piscina ni con un parque infantil grande, así que si vas con niños muy pequeños, hay que tenerlo en cuenta. El Wi‑Fi funciona, pero no siempre llega a todas las parcelas. En resumen, es un camping que recomendaría si buscas tranquilidad, cercanía a la playa y un entorno bonito. No es un lugar de lujo ni con todos los servicios, pero cumple perfectamente para quienes disfrutan de la naturaleza y de la costa gallega.
