Camping en primera línea de playa, con unas 10 o 12 parcelas realmente privilegiadas frente al mar. El acceso directo a la playa mediante puerta con pulseras es muy cómodo, y además cuentan con duchas justo en la entrada de la playa, algo que se agradece muchísimo. Las demás parcelas son algo más estrechas y están bastante juntas entre sí, aunque muchas tienen sombra gracias a los árboles y a las mallas, que quizá se notan un poco antiguas. Los baños los están reformando y la verdad es que están quedando muy bien: limpios, bonitos y cuidados. La zona de fregaderos también la están arreglando y se mantiene bastante limpia. El personal de mantenimiento merece una mención por su buen trabajo y atención. El supermercado del camping está bien para el día a día y además hay un Mercadona muy cerca, lo que resulta muy práctico. Las mejores parcelas, sin duda, son las que están junto a la playa: simplemente de 10. Y si algo hace realmente especial este camping, es el personal de recepción. Amables, profesionales y siempre dispuestos a ayudar. Quiero hacer una mención muy especial a Carmen. Gracias a ella, lo que iba a ser una estancia de 3 o 4 días se están cobertiendo en 8 días maravillosos. Tiene una forma de tratar a las personas que deja huella, cercana, humana y auténtica. Personas así son difíciles de encontrar y aún más difíciles de olvidar. Sin duda, una de esas personas que hacen que quieras volver