Volvía con mi hija de hacer la Transpirenaica en moto y en pleno calor del mediodía nos dio por parar para ver si podíamos refrescarnos y comer. No me han tratado tan bien en ningún sitio. Fue como un oasis en mitad del desierto. Nos dieron de comer y usamos los servicios del camping. Es imposible expresar la gratitud por todo lo que nos dieron por tan poco a cambio. Amabilidad, comida, refrigerio, hospitalidad, cercanía.. todo en un ambiente de paz y sosiego envuelto en música de meditación, adornado con obras de arte y acompañado por unas personas maravillosas. Si vas sólo es de agradecer, pero si encima llevas a tu hija y te tratan así, sólo puedo decir, gracias, gracias y gracias mil veces. He prometido volver para pasar por lo menos un par de días y disfrutar con más tiempo de la experiencia de estar en un sitio así.
Una autentica maravilla.
Tal vez el alojamiento en el que mejor me han tratado en mi vida.
Amabilidad nivel máximo.
Encantadores todos desde los dueños hasta el último trabajador.
La habitación super confortable con la moto aparcada delante de la puerta.
La calefacción perfecta, la cama y las almohadas (de las que nadie se acuerda nunca) estupendas.
Todo limpísimo y super acogedor.
El bar estupendo con una cena extraordinaria.
Un autentico oasis-paraíso en tu ruta.
Mil gracias por tan estupenda estancia!
Genial experiencia, el mejor camping que he experimentado en el estado español.
- Te hacen sentir como en casa incluso en el menú a cocinarte y los horarios y son muuy majas.
- El ambiente visual, sonoro y energético está muy trabajado y es acogedor, interesante y artístico.
- El sitio es estratégico para ir tanto a la Vall de Boi como a la Vall de Aràn.
- Los precios son muy asequibles para todo lo que ofrecen.
Gracias Ana!! 🤗
Vine por una noche y me quede 3!👌😅
Super comodo en el bungalow, tiene de todo!
El entorno trasmite una paz que engancha!
Gracias Ana por el trato y tu hospitalidad.
Sin duda repetire👌