La ubicación del camping es buena y, a primera vista, las instalaciones generales están bastante bien cuidadas y limpias. Nosotros alquilamos una parcela con baño privado para nuestra caravana, algo por lo que evidentemente pagas un extra esperando cierta comodidad. Sin embargo, la parcela resultó bastante limitada de espacio debido precisamente al sanitario instalado dentro de ella y, además, tenía una pendiente exagerada. Nivelar la caravana fue realmente complicado, hasta el punto de tener que utilizar bloques adicionales de goma de 15 cm para poder dejarla correctamente estabilizada. Hasta aquí, aunque incómodo, podía considerarse aceptable. El problema empieza con la gestión y la poca coherencia en sus propias normas. Nosotros siempre viajamos con nuestros perros y uno de ellos es grande. En la web especifican claramente que solo aceptan perros de hasta 20 kg, motivo por el cual tuvimos que dejar a uno de nuestros perros en casa. Nuestra sorpresa llega cuando al instalarnos vemos en parcelas vecinas un Husky Malamute de aproximadamente 45 kg y un Boxer que evidentemente también supera ese peso. Es decir, aplican normas de manera totalmente arbitraria dependiendo de quién seas o quién te atienda. Pero la experiencia empeoró todavía más. La tarde del primer día se corta el suministro de agua y, pasadas 24 horas, seguimos sin tener servicio. Esto significa volver de pasar el día en la playa y no poder ducharnos, teniendo que acostarnos llenos de sal, arena y sudor, cuando precisamente habíamos pagado más por disponer de un sanitario privado con ducha en nuestra propia parcela. Por si fuera poco, justo enfrente de nuestra parcela están situados el futbolín, la zona de ping pong y una calle con un tránsito constante de coches y motos. Entre el ruido continuo de pelotas golpeando, gritos durante horas y vehículos pasando constantemente, se ha convertido sin ninguna duda en el camping con más contaminación acústica en el que hemos estado nunca. En general, una experiencia profundamente decepcionante. Pagar un extra por unas condiciones que no se cumplen, normas incoherentes, falta de servicios básicos durante más de un día y un nivel de ruido absolutamente insoportable. Tengo claro que no volveré jamás. Una auténtica vergüenza.

