Personal muy amable, fuimos sólo una noche con nuestra caravana pero fue suficiente para ver la limpieza y el respeto por la naturaleza. Restaurante, con verduras de su propio huerto, buenísimo. Tirolina y parque para los niños y piscina perfecto para la ola de calor.
Estuve unos días con la furgo en una parcela y me encantó. Tranquilidad total, sombra, césped cuidado y mucho espacio. Se nota que el sitio está llevado con mucho cariño por sus dueños Nathan y Martina, quienes enseguida te hacen sentir como en casa, así como el resto de personal.
Los baños limpios, buena ducha, y todo pensado también para los que vamos sobre ruedas.
A destacar la bonita piscina en la que relajarse, y un restaurante con las mejores pizzas que he probado en mucho tiempo.
Volveré seguro. Ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza sin agobios.
Juan Carlos González Carballo
Hace un año
★★
Tranquilo, espacioso, con sombra, piscina, servicios estupendos y bien atendido. Pero el servicio de restauración no está a la altura. Carta solo en catalán e Inglés, ningún refresco "light", ninguna cerveza de marca, pizzas artesanas con la masa blanda y gomosa o que tengas que encargar lo que vas a querer desayunar al día siguiente para que te lo traigan. En resumen, para ser el camping más caro en el que he estado este verano, en mi opinión tendrían que darle una vuelta al servicio de bar/restaurante.
Nos encanta este camping, es muy tranquilo, las parcelas son amplias y accesibles, tiene mucha sombra porque hay muchos árboles y se escuchan un montón de pajarillos todo el día. Se está muy agusto. Tiene una buena piscina, hacen cervezas artesanales de diversas variedades, tienen restaurante donde se come muy bien y todo el personal es muy amable. Repetiremos siempre que podamos.