Andrés Martínez Muñoz
Hace 3 semanas
★★★★★
Es el mejor camping, sin duda alguna .
Hemos pasado allí de martes a viernes y un puntazo , el personal del camping se lo curra muchísimo, los baños están impecables , las limpiadoras tenían todo super limpio y cuidado , zona de las barbacoas muy buena apesar de haber 4 mesas pero hay muchas barbacoas y lo limpian varias veces al día , las parcelas con una sombra buenísima y el personal limpia lo de los pinos todo el día.
Ha sido una grata sorpresa que lo tengan todo tan cuidado y al detalle .
Los trabajadores super atentos y dispuestos a resolver cualquier cosa sobre la marcha.
Sin duda recomendable 100%
¡Excelente experiencia! Las instalaciones y el servicio son geniales, y el camping está a un paseíto muy agradable de la playa. Lo que más nos gustó es que se respeta estrictamente la norma de silencio a partir de las 12 de la noche, lo que asegura un descanso fantástico para todos. ¡Súper recomendado!"
Jose Maria Guerrero Navarro
Hace 1 mes
★★★
Las parcelas dejan mucho que desear,hay algunas buenas y otras...., con tres niños chicos menores de 5 años , nos pusieron en una parcela la cual ni teniamos el coche al lado y encima teniamos gente por todo alrededor, delante , detras,izquierda, derecha estabamos en medio de todos sin tener por lo menos un lado que de ala carretera o a donde sea, con un poste de la luz dentro de la parcela donde enchufaba mas gente logicamente. No paramos todo el tiempo que estuvimos ayi de aguantar alos niños para que no se fueran al poste de los enchufes ni alas parcelas de los demas etc..., si vas con niños elige bien la parcela o sino vete a otro como t asignen una asi vas acabar hasta los mismos.
La piscina esta muy bien y el camping en si tambien servicios supermercado restaurante y demas pero lo de las parcelas no nos gusto nada
El camping está limpio, tranquilo y bien cuidado, aunque faltan papeleras. Lo peor fue el exceso de control por la noche: a partir de las 00:00 no permitían permanecer en la parcela ni siquiera hablando bajo o sin hacer ruido. El guardia de seguridad resultaba bastante incómodo, insistiendo hasta que apagaras la luz y te fueras a dormir. Además, a las 23:30 apagaban las luces de barbacoas y merenderos, dejando a gente cenando a oscuras, incluso siendo sábado y en periodo vacacional. Por ese ambiente tan restrictivo, no volveremos.