Aquí una reseña bañada de realidad!! Me leí miles de reseñas y ninguna tienen nada que ver con lo que me he encontrado en los 8 días que he estado allí. Glamping: en dias de viento es imposible dormir, la casa tiene el techo y paredes de lona y parece que va a salir volando. Los horarios de silencio no se respetan en absoluto, la gente grita y da por saco hasta las tantas. Horarios: la piscina abre a las 15:30, así que imposible descansar, voy con mi niño pequeño de 3 años y ha sido una odisea conseguir que durmiera algo de siesta con tanto grito. Piscinas: el agua turbia, sucia y puñados de pelos por todos sitios. Personal: muy amables, un 10 para ellos eso sin duda que han sido todos muy amables. Supermercado: escaso de alimentos, el pan duro como una piedra y cierra a medio día así que como se te pase la hora olvídate de comprar nada que lo más cercano abierto esta a algo más de 20min y cierra a las 15:00. Al camarero Iván se ve que el resto han tenido suerte y lo han pillado de buenas, nosotros las 5 veces que hemos ido incluso nos dijo que no había mesas libres hasta que el chico que cantaba le dijo que porque no nos daba mesa si había 4 libres.... en fin.... creo que ponía los carteles de reservado para no trabajar. Al chico que cantaba gracias por ayudarnos, nos hubiéramos quedado sin mesa para cenar de no ser por ti. Por cierto que no te falte público que cantas genial. El camping está rodeado de invernaderos así que los días de viento huele a estiércol como si lo llevases de sombrero. Siento no ser más positiva pero nos hemos dejado una pasta para la caca que nos hemos encontrado. Espero que mi comentario le sirva a otras familias y vayáis preparados, hay mucho que mejorar para lo que cobráis por estancia. Para colmo el socorrista ligando con unas chicas de la piscina y pasando por completo de quien se baña. No es necesario que respondáis, desde luego no volveremos a repetir. Gracias al personal del camping por vuestra amabilidad!! Os merecéis mejores horarios y conciliación familiar.