Adolfo De Castro Moreno (Fito)
Hace 1 mes
★★★★★
Hemos pasado un fin de semana estupendo. Es un camping pequeño, acogedor, tranquilo y con un ambiente muy familiar. Lo que más nos ha gustado han sido las parcelas: muy amplias, con muchísima sombra y perfectamente niveladas. Quienes viajamos con caravana sabemos lo que se agradece llegar y prácticamente no tener que sacar los calzos.
El personal merece una mención especial. Tanto en recepción como en el bar nos atendieron con mucha amabilidad y cercanía, haciéndonos sentir muy cómodos desde el primer momento.
El bar ofrece buenas raciones, hamburguesas y otros platos a precios muy razonables, similares a los de cualquier bar de la calle, algo que hoy en día se agradece mucho. Además, el camping cuenta con tienda, calles amplias para maniobrar y acceso directo al río Alberche, un entorno perfecto para desconectar.
La piscina se paga aparte, pero el camping tiene unos precios muy económicos y, al no variar entre temporada baja y alta, nos parece una opción muy interesante.
Como aspectos a mejorar, la cobertura móvil es muy escasa y en los baños hay que llevar papel higiénico y jabón, ya que no los proporcionan.
En definitiva, un camping con una relación calidad-precio excelente, ideal para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y un trato cercano. Sin duda, volveremos.
Llevo varios meses para esta reseña. No es sencilla hacerla. Veamos, la atención de los dueños es un 10, son gente amable, sencilla, servicial y agradable. El camping tiene buenas parcelas, con sombra, algunas con cesped, en general bien. Nada espectacular pero agradable para estar a la fresca. Hay sitio para poner el coche al lado de la tienda que siempre se agradece. Los baños son amplios y están limpios, todo bien.
¿Dónde está el problema entonces? En los usuarios y el ambiente que generan. Te vas a encontrar con parcelas de instalados que tienen la musica a todo volumen durante todo el día. No es una exageración, es como digo, música a todas horas. Para colmo la música se basa en El Fary, Giorgi Dan, Los Chichos, Las Grecas.... muy, muy desagradable, irritante es poco. Quitando la música te encontrarás ambiente de chatarrero, motos trucadas, niños usándolos sin casco mirandote como si te perdonaran la vida, gritos a todas horas, discusiones, voces constantes, una falta de educación radical propia de un poblado. Y si decides escaparte al río para huir de tal fauna, te encontrarás con sus cachorros monopolizando la pequeña playa de río con por supuesto su altavoz portátil a todo trapo para cambiar de Los Calis a Bad Bunny. De Málaga a Malagón.
En fin, una lástima, el camping está fenomenal y los dueños son un encanto, pero el público ruinero, chavacano, mal educado y asalvajado destroza toda la experiencia. Habrá a quién le guste, pero para el público general es algo que me hubiera gustado saber antes de acudir.
Hemos pasado una noche de camino a nuestro destino y nos ha gustado mucho.
La atención en recepción y en el bar muy buena.
Parque muy majo justo a lado de la terraza del bar.
Supermercado con muchas cosas y bien de precio.
La zona con el río ahí mismo es bien bonita.
Gente fija en el campings que salieron a ayudarnos nada más llegar.
Parcelas grandes.
¡ Un descubrimiento!
El servicio que ofrecen en el camping es son muy simpáticos y te ayuda en todo lo que necesites y tienen parcelas que están techadas lo cual para la lluvia es un plus muy bueno.
Lo malo es que dichas parcelas son de arena muy incomoday dificulta mucho la estancia si vas en tienda de campaña y ante todo tienes que saber que el ambiente es bastante chavacsno . Si te gusta el rollo ,guay, pero si no estás perdido. Música a todas horas del Fary, Los calys y toda esa farándula española de aquella época. Y hacer mención especial a chavales por el camping con vespinos sin casco, quads y demás todo tipo de más chavacsnismo. Ya digo que si te gusta ese estilo este es tu camping, si no , se te va a hacer muy larga la estancia