Camping muy bien ubicado, con la playa a dos pasos y una piscina que es gloria bendita cuando aprieta el calor. Ambiente tranquilo, ideal para desconectar (y echar la siesta sin sobresaltos 😴). Aceptan animales que es un punto positivo aunque el precio por ellos podría ser más económico. Mención especial para la chica de la limpieza, que a las 4:30 a.m. ya está dándolo todo en los baños… ¡más limpia no puede estar esa zona, parece un quirófano! Lo único que le falta a las parcelas es una toma de agua, que no estaría nada mal para no ir con la garrafa a cuestas como si estuviéramos en una expedición. Por lo demás, ¡repetimos seguro!