Pasé un fin de semana con mis hijos y en general nos encantó la experiencia; los niños se lo pasaron genial. Las instalaciones son buenísimas y todo el personal fue súper amable con nosotros. Como único detalle de mejora de cara a la temporada baja, quizás sería mejor que al salir de la ducha se accediera a un sitio cerrado y no directamente al aire, ya que se pasa algo de frío. Por lo demás todo genial, pero la gran pena fue el descanso del sábado. No sé si es que había una fiesta o una discoteca cerca, pero estuvimos con música de reggaetón a todo volumen hasta las 5 de la mañana en algún lugar y no se podía dormir. Una lástima lo de la música porque el sitio merece mucho la pena. ¡Por el resto, todo estupendo!