El domingo 17/05/2026, tuvimos un incidente con unas de las barreras del camping, que al bajar me golpeo en la cara, provocándome una caída, mareo, traumatismo en la frente y pómulo izquierdo y heridas abiertas en la parte interna de la boca. No entraré en detalles de si la culpa fue mía por pasar por una barrera y no por el carril bici (ese por el que no pasa ningún cliente del camping, porqué es tan estrecho que creo que no se puede ni pasar) o del camping, por tener todas las barreras abiertas y una fotocélula que no detecta el paso de las bicicletas, lo que sí que me gustaría hacer público, es que las maneras de tratar a los clientes de los responsables del camping deja mucho que desear. Yo en el suelo, mareada y sangrando, delante de mi hijo pequeño, que aún llora cuando recuerda la situación y el responsable, con tono burlesco y chulo, culpándome por pasar por donde no debía y riéndose de lo que había pasado. Una pena que el buen hacer del resto de empleados, en especial la socorrista, a la que le doy otra vez las gracias, se vea empañado, por la falta de respeto de sus superiores hacia sus clientes. Después de más de 10 años visitando el camping, ya no volveremos nunca más, aunque a su responsable le de igual “porqué van 30.000 personas cada año”.


