Ayer estuve con mi familia pasando el día, había ido hace muchos años. El personal está muy atento a que todo esté en orden, las piscinas muy completas de zonas de chorros y haz dos zonas para poder estar una caliente y otra un poco más fria, el restaurante parecía un poco caótico pero gracias a Elena todo se solucionaba una joven muy profesional y finalmente comimos muy bien, el menú de 17 eur es abundante y casero. Cómo sugerencia podrían mantener los baños y duchas de chicas un poco más atendidos. Volveremos y se lo recomendaremos a nuestros amigos.