Araceli Sánchez Muñoz
Hace un año
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EDITADO:
Las formas fueron las que fueron cuando se nos aviso de mover el coche y eso lo puede corroborar la otra mesa que teníamos al lado, el tono y la actitud fueron inaceptables, personalmente se nos hizo pasar vergüenza, ni nosotros sabíamos que ahí no se podía aparcar, ni mucho menos que era una parcela que estaba reservada, como todos los años aparcamos en el mismo sitio de siempre.
La hora de la comida serían las 17:30h, pero terminar, terminamos si no fueron las 18:00h, las 18:00h y pico entre cafés y demás. Eso de contestar de forma absurda ''y que no se hayan puesto de acuerdo en la hora de terminar la comida'' demuestra el nivel de madurez y educación de una persona que evidentemente le da igual el cuidado y el mantenimiento de sus clientes.
Los precios habrán subido del año pasado a este, por el precio que comimos el año pasado, más copas, cafés, helados, es lo que hemos pagado por lo que menciono más abajo. Preguntad los precios cuando volváis a ir o vayáis para evitar sorpresas como nosotros, que de buenos, fuimos tontos.
Sabemos de buena tinta y en primera persona lo que es trabajar en hostelería, hemos sido prudentes y educados, justifíquese señora lo que quiera, pero las cosas fueron, como fueron.
Si tenéis normas fantástico, pero nosotros no las conocemos, si vamos 3 veces y nos dicen que no hay carta, luego que si y luego que no y al final nos la traen lo que experimentamos es un mareo y cierta desconfianza, cuando en años anteriores no hemos tenido problemas de estos.
De los que íbamos 3 han trabajado en hostelería muchos años, para no querer contestarnos más te tomas muchas molestias.
Llevamos años acudiendo a este camping, para disfrutar de la piscina y el restaurante. Siempre hemos pasado por alto ciertos detalles como la actitud de la dueña, porque el entorno y la comida nos gustaban, echábamos allí muchos días en verano y las chicas que estaban antes eran un sol. Sin embargo, la experiencia de este año ha sido francamente nefasta y nos ha hecho replantearnos volver.
Hicimos una reserva para comer paella a las 14:30. Desde el primer momento, el trato fue desagradable. Al preguntar varias veces por el arroz, la respuesta fue borde y con malas formas, cuestionando incluso si solo íbamos a comer eso. Pedimos la carta repetidas veces, primero nos dijeron que no había, luego que sí, y otra vez que no… un caos. Finalmente, pudimos pedir algunos entrantes mientras esperábamos, pero acabamos de comer casi a las 18:00. Más de tres horas para una comida reservada no tiene justificación.
Este año, además, han cambiado cosas en el camping. Aparcamos donde siempre lo hemos hecho durante años —zona sin señalización clara en aquel momento— y la dueña salió a echarnos la bronca de muy malas maneras. A pesar de que movimos el coche sin problema, el tono y la actitud fueron inaceptables. Muy prepotente y borde.
A la hora de pagar, pedimos la cuenta cuatro veces. Cuando por fin llegó, la sorpresa fue mayúscula: casi 200 € por cuatro raciones, una paella, 7 jarras de cerveza (jarra a precio de 5,02€, bastante raro), tres cafés y cuatro helados. 40 € por persona sin pedir nada especial, ni copas ni mojitos como en años anteriores. Los cafés con posos, uno se quedó entero. Pedimos Fanta y traen Kas sin avisar y ya abierto, podían consultar como en otros establecimientos. Son detalles que, sumados, te hacen sentir que ni te valoran ni les importas como cliente, sinceramente después de ver la cuenta a mano pensamos que nos cobraron lo que ellos quisieron o con el precio que ellos quisieron.
Lo peor: vimos otro cliente que también tuvo problemas con las cuentas y se quejaba. Está claro que no fue algo puntual.
Puntualizar que el chico que nos atendió fue majísimo y en todo momento estaba pendiente de nosotros, pero el pobre llevaba solo la terraza completa, mucho ánimo para lo que le quede de verano allí.
Nos dimos un chapuzón, ya que terminamos de comer tardísimo, y nos fuimos con la firme decisión de no volver. Una pena, porque era un sitio que nos gustaba y al que veníamos con cariño todos los años.