Camping fantástico en un entorno espectacular. Hemos pasado unos días estupendos en este camping y la experiencia ha sido excelente. Las horas de descanso se respetan y durante el día el ambiente es muy relajado, algo que se agradece enormemente para desconectar. Las parcelas son amplias, cómodas y están bien delimitadas. La piscina está genial y muy bien cuidada. El restaurante, con precios muy razonables, buena comida y unas vistas espectaculares. De hecho, las vistas son uno de los grandes atractivos del camping en general, ya que el entorno es precioso y se aprecia desde todos los puntos. Los baños están siempre muy limpios y se nota que las instalaciones reciben un buen mantenimiento. Tienen tienda para comprar pan, bebidas o algún desavío. Por último, destacar la amabilidad del personal, siempre atento. A unos 15-20 minutos andando (o apenas 3 minutos en coche, con aparcamiento fácil) se encuentra Potes, un pueblo precioso con todos los servicios necesarios. En definitiva, un camping fantástico, muy cuidado, tranquilo y situado en un paraje espectacular. Sin duda, un lugar al que volveríamos.


