Teníamos una reserva y cuando llegamos no tenian ni idea. Reservamos para 6 personas pero comimos individualmente ya que trajeron los platos de cada uno con 20 minutos de diferencia. Lo peor de todo fue que nuestra mesa estaba debajo de un altavoz con la música a toda pastilla,con lo cual no se podia ni hablar,tanto es asi que la camarera no se enteraba de lo que pedíamos. Un lugar para no repetir ni en broma. No se entiende los comentarios de los clientes que dicen que aqui se come bien.. Eso si..es barato,,