Un camping tranquilo y familiar las parcelas son bastante amplias y bastante bien niveladas. Vistas al mar magníficas. El personal es muy amable. Tienen una monitora para niños todas las tardes que es majísima y los niños se lo pasan genial. Hay un carril bici muy bueno al lado por el que puedes ir hasta Baiona cómodamente. No le doy 5 estrellas porque tanto en las duchas como en los fregaderos no se puede regular la temperatura del agua y no siempre sale lo suficientemente caliente.
