Nos alojamos una semana en este tranquilo camping rural. Joris, el amable dueño del camping, nos había reservado un sitio precioso, amplio y con sombra. ¡Un lugar ideal para desconectar! Campo Maior es un pueblo muy atractivo y animado, a poca distancia del camping, con una buena selección de restaurantes. ¡Sin duda, volveremos!