Estuvimos 3 días y la experiencia fue genial. Huimos de un camping porque estaban las parcelas demasiado juntas unas a otras y llegamos al Rías Baixas de casualidad. Un acierto. Las chicas de recepción encantadoras, un verdadero placer! Nos dieron una parcela más que suficiente para los dos, y además con fregadero, todo un lujo. El super muy bien, los precios dentro de los esperado en un camping, y tenían de todo. Un acierto que vendan botellas de agua mineral congeladas 👏🏻👏🏻👏🏻 Seguro que repetiremos el próximo año. Aída y Javi