Reservamos una parcela para venir con nuestra tienda de campaña. Lo que no nos gustó nada fue que el puesto para acceder a la corriente estaba en la parcela de arriba a unos 15 metros. Nadie te lo comunica, así que si no llevas un alargo de esa distancia no puedes acceder a la corriente y, encima, debes pasar por la parcela de las otras personas invadiendo su intimidad. Lo bueno, que al decírselo, nos pudieron cambiar de parcela donde el puesto estaba a unos 5 metros. También, llamé para preguntar si había suficiente luz en las parcelas por si llevábamos algún farolillo y nos dijeron que si, que ningún problema con la luz. Al llegar la noche, no llegaba nada de iluminación. Así que tuvimos que estar la primera noche con las linternas de los móviles.
El servicio de bar un desastre, al preguntar que llevaba una hamburguesa me dijeron que no lo sabía y que debía preguntárselo yo misma al cocinero y también no nos limpiaron la mesa al sentarnos, dándonos el trapo para hacerlo nosotros mismo... en fin, sin palabras.
Lo único bueno, la comida del restaurante y la atención de uno de los chicos, David y los baños, limpios y amplios y la piscina de la entrada bonita y grande.
El personal muy amable, pero las instalaciones dejaban mucho que desear. Los Bungalows están bien pero son muy viejos y los servicios como los sala de juegos, el campito de fútbol estaban muy mal, descuidados o, como la sala de juegos (futbolín, billar, gimnasio....) no funcionaban o están rotos