Hemos vuelto a este camping después de muchos años con mucha ilusión, pero lamentablemente nos hemos llevado una desilusión. El entorno es bonito y el bar está bastante bien, pero los servicios necesitan una mejora importante. Faltaba limpieza con más frecuencia, no hay ningún lugar para dejar los botes de champú y gel en las duchas, y en algunas puertas no había pestillos, lo que resulta incómodo. Además, no hay vigilancia en la entrada, por lo que cualquier persona ajena al camping puede acceder sin ningún control, algo que nos ha parecido preocupante. Es una pena, porque el lugar tiene potencial, pero necesita más atención en estos aspectos para estar a la altura, el entorno es increíble.