Muy amables hasta que dejan de serlo. Como persona que se ha alojado varias veces allí, confirmo que preferiría dormir en una bolsa de basura en la entrada del Resurrection. Tardo tres años en poner esta reseña, pero ayer de camino al festival me crucé de casualidad con la dueña del camping y, rememorando esta historia, decidí compartirla. Aviso de que esta reseña es larga, pero ya que allí no me dejaron explicarme, cuento esto para la gente que pueda estar interesada en ir. Durante años fui el día 1 de junio a reservar en persona, organicé a todos mis amigos (y amigos de amigos) para facilitar el proceso a la gerencia del camping, y siempre les pareció perfecto y maravilloso, incluso llegando a darme la enhorabuena y las gracias. Dejé de ir a reservar en persona porque un amigo de los que se alojaba siempre se fue a vivir a Viveiro y se encargaba él (esto también les parecía perfecto). En el año 2022, se equivocaron con las reservas, y por ello, me llamaron para ver si podíamos ajustar la nuestra, cosa a la que accedí sin ni siquiera preguntar a los demás miembros de la reserva, ya que después de años de buen trato me pareció lo justo. Pero en 2023 todo cambió, sé que estaban pasando por una situación difícil, pero de repente, en la organización que les llevaba encantando años, todo estaba mal. En los días previos a la llegada, me puse en contacto con la gerencia y ya noté una bordería y un mal trato que no venía a nada (visto el trato de los años anteriores). Todo esto culminó en el día de llegada, tratando mal a todos y cada uno de los miembros de la reserva (personas que se habían alojado también otros años). Yo llegué de las últimas, y como recibimiento me llevé la bronca de mi vida, con una violencia verbal totalmente injustificada y por supuesto sin dejarme explicarme de ninguna manera. Uno de los gritos era que el camping era suyo y ella lo gestionaba como quería, me parece perfecto, lo que no sé es porqué después de años yo había hecho todo mal. Creo sinceramente que la gerencia se pensaba que yo me llevaba algún tipo de beneficio por la gestión de la reserva cuando, aparte de agobio, no tenía otra ventaja que poder acampar junto a mis amigos, y que ellos a su vez pudieran traer a sus amigos. Después de esto, me quedé porque no había otra opción de alojamiento y no iba a permitir que esta gente me fastidiara el festival, a pesar de recibir miradas de desprecio cada vez que me cruzaba con la gerente. Además, la parcela en la que nos pusieron (supongo que por algún tipo de venganza) tenía tierra y piedras, con algunos tristes parches de hierba reseca. Lo bueno es que estaba en la esquina más alejada de la recepción, cosa que agradecí. En general el camping estaba como siempre, sucio, descuidado y sin agua caliente suficiente para todos. El resto de años asumimos esas condiciones por la situación del camping y el buen trato que recibíamos. El día de salida, se dedicaron a decirle a algunos de mis amigos que si yo quería volver tendría que reservar solo mi coche y mi tienda, porque en su cabeza, yo iba a volver a ese sitio al año siguiente (jaja). Como indico al principio, preferiría dormir en una bolsa de basura en la entrada del festival. En resumen, si tienes un negocio, los clientes no tienen la culpa de tu situación personal, y si estás buscando un alojamiento en Viveiro, ya sea para el festival, o en cualquier otro momento, te recomiendo de todo corazón que no pises este sitio.
