Noelia Velasco
Hace 3 meses
★★★★★
Este es un camping al que hay que ir si o si.
Para empezar, está situado en un paisaje único, rodeado de bosque mixto y montaña. Tiene el privilegio de tener multitud de rutas de senderismo para todos los niveles en sus alrededores, algunas salen directamente del camping. También muchas actividades de turismo activo en la zona y el propio camping propone y colabora con muchas de gran encantó.
Las instalaciones nuevas son hermosas y eficientes. Baños y duchas siempre limpios, con todas las comodidades y agua caliente con un chorro maravilloso (los que vamos de camping a menudo sabemos valorar eso 😁).
El trato por parte de las personas que lo regentan es maravilloso. Son cercanos, amables, siempre dispuestos a hacerte la estancia más gratificante.
Y la comida del bar-restaurante riquísima,de calidad, elaborada con mimo y a muy buen precio.
Si hubiera más estrellas, le daría más. Cuando algo es bueno hay hablar de ello e impulsarlo.
GRACIAS
Estuve con mi Camper dos días y me pareció estupendo. Todo muy bien. En el bar se come bien y el personal del camping es muy amable. La ubicación es perfecta para visitar Redes.
Es un buen camping tranquilo y pequeño. Lo malo es que decidieron arrancar el prado de hierba de todas las parcelas y poner una gran capa de piedras, y ahora las estacas de las tiendas de campaña no se clavan. Supongo que el constructor del camping les dijo que si pagaban más por cubrirlo todo de piedras, sería mejor porque no se formaría barro cuando lloviera. Les engañó. Todos vamos buscando un prado verde, ellos lo tenían gratis y lo quitaron.
Silvia Peluffo
Hace 3 meses
★★★★★
Hemos estado 5 días allí y nuestra experiencia en el Camping Municipal de Sobrescobio fue simplemente increíble. Desde el primer momento, la atención de los chicos fue cercana y muy amable, haciéndonos sentir súper cómodos.
Nos encantaron los espacios, todo está muy bien cuidado y la limpieza es impecable, algo que se valora muchísimo cuando te quedas en carpa como nosotros. Se nota el cariño que le ponen al lugar.
Pero sin duda, lo más especial fue la gente. Tanto el equipo como las personas que visitan el camping tienen una energía muy bonita. Incluso nos enseñaron a servir sidra, lo que hizo la experiencia aún más auténtica y divertida.
Nos vamos con recuerdos increíbles. Una experiencia de diez que sin duda repetiríamos 🤍