Hemos estado este fin de semana y la impresión ha sido muy buena.
Ubicación perfecta, tranquilidad, sin ruído, vistas impresionantes y el personal muy atento
He leído algunas críticas que, sinceramente, me parecen absurdas, " piscina y sauna con horarios", claro, como en todas partes, "duchas con pulsador", pues lo normal para no derrochar 💧 agua
Y el tema perros, bueno, el camping los permite, pero a los dueños no les hace gracia que les pongan normas...y lo de " un lugar para que puedan correr sueltos" ... sin comentarios.
Esperamos volver pronto, porque hemos estado encantados. 100% recomendable
Susana Bayo de Diego
Hace 2 meses
★★★★★
Camping Taurán es un espacio mágico donde la naturaleza te abraza.
La ubicación es excelente, las vistas son preciosas.
El camping es perfecto para desconectar y descansar.
El personal es muy agradable y atento.
Las instalaciones limpias y cuidadas.
Silencioso por las noches, duermes oyendo el mar.
El verano pasado estuvimos 15 días en este camping mi hijo de 3 años, mi pareja y yo. Nos encantó la experiencia.
Nuestro peque, hizo amigos, exploro, disfruto de las clases, de las manualidades, de la granja…
Tuvimos dos huéspedes en nuestra parcela “palete” y “Luci” que se convirtieron en parte de nuestra familia, todas las noches venían a un refugio de insectos que les hicieron los niños...para nosotros es importante la educación en el respeto a la naturaleza y este camping es el más respetuoso en el que hemos estado.
Este año repetimos vacaciones en este camping !!!!
Enamorados del camping, cuarto año que haremos yendo. Vistas maravillosas, esos conciertos con gaita o con arpa, esas conversaciones con Andrés en la barra, a mis hijos que casi no veo porque están felices jugando por sus sitios secretos o con los monitores, la huerta y los animales. Ideal para familias. Y Lucia, que todavía me acuerdo el año pasado enviándome corriendo lo que se me había olvidado en el bungalow.
Quiero empezar dejando clara una cosa: La casi totalidad de las reseñas negativas están escritas desde el resentimiento de dueños de perros mal educados que consideran que el resto del mundo tiene la obligación de soportar las molestias de sus mascotas. Esto no es una apreciación personal: basta con repasarlas para comprobar que el patrón es constante.
Este camping no es antiperros. Punto. Al contrario: está macizo de ellos. La diferencia es que el 99% de los usuarios los tienen educados de verdad. No hay ladridos (bueno sí; a veces escuchas dos en todo el día), ni cacas, ni esa sensación de impunidad que encontramos en todas las ciudades.
También he visto críticas sobre la limpieza y no puedo estar más en desacuerdo. Hay al menos dos limpiadoras (majísimas, por cierto) que trabajan sin descanso, y no recuerdo una sola ocasión, después de muchas estancias, en que no encontrara los aseos como los chorros del oro, sea la hora que sea.
El camping, por lo demás, es una auténtica maravilla. Lo que más me gusta es el equilibrio entre las zonas ajardinadas y las más salvajes. Hay rincones donde tienes la sensación de estar simplemente en medio de una reserva natural. Además, los responsables transmiten una sensibilidad ecológica auténtica, no de escaparate.
Otra cosa que me gusta mucho es que para gente de muchas nacionalidades y en ese sentido es una pequeña ONU donde el respeto, el silencio y el buen rollo campan a sus anchas. En ese sentido, digamos que es un lugar muy "europeo" y se nota muchísimo. Y es que si bien las normas son estrictas, no he sido testigo hasta ahora, después de muchas estancias, de ningún incidente reseñable porque la calidad de la clientela es suprema: Domingueros y fiesteros no tienen cabida aquí.
Sobre los bungalows no me pronuncio porque nunca los he usado y tampoco puedo compararlos con los de otros campings.
Dicho esto, también hay un aspecto mejorable. La costa castiga muchísimo los materiales, eso es evidente; pero hay pequeños detalles de mantenimiento que se eternizan: vallas deterioradas que no acaban de sustituir (y más que constituir un riesgo, arruinan la estética de algunas parcelas), escalones irregulares porque el terreno acaba cediendo con el uso o algún tocón mal rematado en sitios estrechos, como el que me abolló ligeramente la puerta del coche (nada importante), que habría llevado treinta segundos de motosierra haber eliminado a tiempo. Tirón de orejas.
No digo en absoluto que el camping sea peligroso, porque objetivamente no lo es; precisamente por eso creo que merece la pena corregir estas aparentes minucias antes de que vayan a más.
Aclarado este punto con esperanza de que sus responsables tomen conciencia, para mí el Taurán es con diferencia el mejor camping de Asturias.