Lugar mágico, desde que entras por recepción hasta el último detalle de la cabaña. El entorno es el encargado de hacer mágico este sitio y la idea de subir las cabañas en los árboles y el servicio impecable hace que en tan solo un día puedas sentir que sea tú hogar. Todo sostenible, limpio y con un desayuno de 10 subido con la polea. Creo que mi niña de 3 años no va tener mejor regalo de cumple ni mejor recuerdo de este viaje por Pais Vasco. Gracias por todo. Agur 🫂🫂










Wecamp San Sebastián














