Gabriel Claudiu Pietrareanu Baban
Hace 1 mes
★★★
Fui a pasar el dia, el lugar es bonito, pero está muy escondido y para acceder hay que pasar por un camino de tierra con piedras y baches que depende del coche es complicado. Habia mucha gente, demasiada para mi gusto. Aparte, en la comida se olvidaron de traer un plato y cuando lo trajeron estaba medio sin hacer.
Si vas a pasar noche, los precios de los bungalows, guagua, etc. muy asequibles, pero pasar un dia solamente no sale rentable, al menos para mi.
Mercedes Peñate
Hace 4 meses
★
El sitio está al fonde de un barranco, para llegar hay que pasar por una carretera de tierra de más de tres kilómetros. Teníamos reserva del 20 al 22 de marzo y en canarias estábamos en alerta por lluvias.
Estuve llamando a los teléfonos que aparecen en la página web y no entraban los mensajes, terminé enviando un mensaje por correo a primera hora de la mañana para poder cancelar la reserva ya que era una imprudencia desplazarnos por la alerta
Me contestan a media mañana... que van a ver qué pueden hacer
Al final decidimos ir, el día se había puesto soleado, todo bien , el personal maravilloso y muy amable.
El sábado por la noche llueve tanto que el barranco corre y la carretera se queda innecesible. No pudimos salir, que ya vendría el tractor a repararla
Tuvimos que irnos caminando y dejar el coche en el camping. Muchas personas tuvieron que dejar su coche, unos de otras islas y otros perdieron el vuelo por no poder salir. En ningún momento apareció el dueño o alguien para informarnos.
Al salir caminando estaba personal del ayuntamiento de Mogán con un tractor para poder sanear la carretera, nos comunica que el ayuntamiento había hablado con el camping para que anulara las reservas debido a la tormenta y sabían que nos podríamos quedar atrapados sin poder salir.
Hasta el miércoles no pudimos sacar el coche y la persona que contesta al correo dice que el no asume ninguna responsabilidad que las personas que decidimos ir asumimos el riesgo!!!
Es un caradura, nunca dio la cara ni explicaciones, no hizo absolutamente nada para agilizar la situacion. Vergonzoso que aún sabiéndolo no lo anulara y advertido por el ayuntamiento del riesgo y aun así no aplazó las reaervas.
Lamentable el abandono y la poca responsabilidad ante está situación!!!!
NOELIA GONZÁLEZ
Hace 4 meses
★★★★
Una estancia buena en el domo. No es un lujo pero para una o dos noches está bien. El acceso para motos no es muy cómodo pero podría ser peor. Los empleados atentos ya que se nos terminó la bombona para la ducha y nos la cambiaron al momento.
El único problema que le veo, y no tiene nada que ver con el negocio en sí, es que como te toquen vecinos poco respetuosos y que hablan alto... estás fastidiado. A las 7 de la mañana cuando empieza a amanecer se escucha mucho los pajaros y animales porque la puerta en si no es puerta, es tela, pero esto es evidente si vienes a la naturaleza, lo pongo como mera información para el que venga.
No hay champú, solo gel y no hay secador.
Tienen restaurante para desayunar, comer y cenar pero no lo hemos probado, no puedo opinar al respecto.
La ubicación es lo que menos me gustó, unas carreteras horribles para llegar, pero como vinimos en moto se vive peor que desde un coche.
Y lo que más me gustó, las cabritas que rondan por allí y son adorables!
Tiene una playita a 5 minutos andando donde se puede ver el atardecer.
Fui con mi familia a pasar un par de noches, mi mujer, mi bebé y yo nos quedamos en la Caravana XL.
De primeras no nos disgustó el lugar en cuestión, ya que teóricamente serviría para descansar y desconectar, al encontrarse en un lugar bastante alejado de donde vivimos. Ibamos, de hecho, mentalizados en cuanto a dicha cuestión, a pesar del camino de cabras que debíamos atravesar de "10 minutos" en coche...
En fin, el primer día estaba yendo bien, disfrutamos en la piscina, a pesar de haber mucho chiquillo que se tiraba de bomba y mojaba a todo el mundo, bueno, son niños, en definitiva, pero estaría bien algo de contención, no todo vale. Pedí 3 tintos de verano por 18e... Casi na.
Luego por la noche, ninguno de nosotros pudimos dormir porque mi hija se la pasó vomitando; al haber usado las toallas para que no manchara el colchón, además de la bajera elástica, pedí un recambio al chico de recepción, y un par de almohadas también, porque no pudimos evitar que se mancharan de vómito finalmente. El chico no tuvo problema y me lo cambió. El problema de verdad fue cuando daban las 22:30 de la noche y volvimos a necesitar recambio porque seguía vomitando la niña, imagínate nuestro estrés al no saber qué le pasaba, si algo le sentó mal o si le había dado una insolación. Para colmo no había señal telefónica, el wifi no funcionaba, y cuando bajé a recepción, estaba cerrada!! A quién se le ocurre no tener a alguien por la noche en recepción!! Y si pasa cualquier cosa, en ese sitio alejado de la mano de Dios? Estábamos muy nerviosos, escribimos al número de WhatsApp que figuraba en la puerta, y me contestó que el que se encargaba de estar ahí de noche no tenía acceso ni a recepción ni a lavandería. Alucinados nos quedamos, y con el vómito de la niña en la caravana, claro.
Al día siguiente lo primero que hice fue pedir el recambio de toallas y sábana bajera, y me contestó el tío que el primer recambio era gratis, y el segundo me tenía que cobrar, por "normas de la empresa"; y que no había nadie en recepción por la noche porque "esto es un camping". Así que nada, le pagué 10e por eso, en vez de 20e porque por lo visto fue una oferta que me hizo ahí sobre la marcha. A mí que me diga donde está esa norma de cobrar por los recambios de ropa de cama y de baño, porque igual se creen que lo hacemos para darles más trabajo. Eso sí, cuando le expliqué la razón de necesitarlo, ni siquiera se interesó por el estado de salud de mi hija ni nada, que tampoco lo esperaba, pero vamos... Cero tacto.
Ya deseando irnos de allí, la segunda noche me encontré una cucaracha enorme campando tan ricamente por el pollo de la cocina de la caravana... Que para ser justos, es un sitio con muchas cucarachas de por sí debido a la ubicación, pero no resta que deban ser cuidadosos con ese asunto. Y para colmo, uno de nosotros venía con una perrita y se alojaba en la zona del camping, y le cobraron 20e por un animalito tranquilito, de 16 años...
Y para ser justos, hubo algunas cosas buenas o no tan malas: no dejaban que la gente que se quedaba con los coches de camping pusieran música alta ni que estuvieran hasta las tantas haciendo ruido, eso nos pareció bien porque el horario de silencio era de 22:00 a 8:00, y estuvo bien que se lo tomaran bastante en serio.
Luego también la ubicación, es de los sitios mejores de la isla para ver el cielo por la noche, además de haber montones de cabritas por la zona de la playa, y si no nos hubiéramos quedado ahí no habríamos visto todo eso.
En definitiva: no pedirle peras al olmo, pero al menos, que el olmo esté bien cuidado y gestionado.