Nelia Jiménez Oliver
Hace 2 semanas
★★★
Nos ha gustado bastante sobre todo por la tranquilidad y paz si buscas esto. Los bungalows están muy bien con todos los utensilios, lo único que hay que actualizar alguna falla del calentador, cisterna, algo simple. A los baños comunes no he entrado pero la piscina me ha gustado mucho porque no hay casi nadie solo que quizás el chico que limpia tiene que incidir más porque quedan algunos bichos y es primera hora del día. El restaurante un 10 porque cocinan muy bien y el menú y carta genial y muy simpáticos y amables, Nos ha encantado. En general el camping relación calidad precio bien, cercanía, tranquilidad y naturaleza. Igual repetimos
Es fácil de deducir que este camping ya ha vivido sus mejores días, un camping en plena naturaleza y probablemente el mejor cerca de Barcelona pese a su estado.
Ofrece servicios, aunque mínimos y en estado cuestionable y antiguo, con una piscina que destaca sobre lo demás y un restaurante de comida sobresaliente, servicios sin papel a mano y sin jabón o sin luz durante la noche, además de la inexistencia de limitación de las parcelas. Existe una conexión bus al centro de la ciudad, con bonos en recepción para facilitar moverte en transporte público hasta Barcelona. Pernoctaras en un entorno magnífico en el que se sitúa un camping que pide con urgencia una modernización y lavado de cara.
Es mi segunda vez aquí y es probable que vuelva en un futuro, donde espero que se hayan conseguido mejorar todos esos problemas, y por ende cambiar para volver a su vieja gloria y grandes días del que tanto clientes como dueños saldrían beneficiados.
Estuvimos para la F1 del 26. Sitio tranquilo incluso durante el fin de semana de gran premio. Parcelas bien de amplitud. Buen trato. Camping sin tienda propia. Algo caro para lo que ofrece al compararlo con otros campings. El restaurante es algo malo. Aunque la comida es rica hay que esperar demasiado. El servicio del restaurante es bastante pobre.
Hemos estado un día y una noche en bungalow.
Es un camping super tranquilo, se respira paz y tranquilidad, los operarios de mantenimiento y limpieza están al 100%, esta todo impecable, aun que no hay basuras por el camping, solo a la salida de los baños y en la entrada están los contenedores.
El bungalow es de calidad, no las latas que hay en los resorts. Al agua hay que cogerle el punto para que el calentador no se pare y hay bastante menaje de cocina, además la nevera enfría rápido. A los colchones les faltaría una renovación pero no por eso se merece menos estrellas.
El bar/restaurante con menú diario y empleados amables y serviciales.
Las parcelas tienen sombra, no son delimitadas con plantas, pero son espaciosas.
Un camping regentado por una familia, en el que se recibe turismo de paso, gente tranquila, silenciosa y respetuosa. La parada de bus esta justo en la puerta.
Iba con miedo al leer las reseñas pero necesitábamos algo cerca de casa y era solo una noche, me he quedado sorprendida, por que no le hacen justicia.