El cámping cuenta con unas instalaciones básicas muy limpias y muy bien mantenidas: aseos y duchas, zona de lavandería, lavaderos y parrillas. Todo impecable. También todo el personal con el que mantuvimos trato fué increiblemente amable y voluntarioso.
Sin embargo, el espacio está tan excrupulosamente aprovechado que es imposible tener un mínimo de intimidad: las parcelas para tiendas + coche son extremadamente justas para una tienda grande, quedando las tiendas y coches de parcelas colindantes unas sobre otras. Las parcelas están dispuestas a ambos lados de un pasillo central muy estrecho que hace difícil maniobrar el coche si están ocupadas. La zona de ACs y campers comparte espacio con pequeños vivacs de madera que ubicados en otro lugar, tendrían mucho más encanto. Los bungalows también abren sus puertas directamente al frente de las parcelas de ACs. En definitiva, el espacio está tan aprovechado que le quita todo el encanto a la experiencia y es una pena por lo bien ubicado que está y la buena limpieza y mantenimiento que tiene. Las campanas de la iglesia del pueblo tocan de 6 de la mañana a 10 de la noche cada media hora.