Lorena Moreno
Hace 3 meses
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No se ni por donde empezar. Al entrar había un olor bastante fuerte y raro, y era evidente la falta de limpieza del sitio. Abrías una cortina y salían como 5 o 6 moscas, eso en cada una de las ventanas que había, estaba TODO lleno de moscas, una asquerosidad. Muebles rotos, la piel de los sillones rajada y cubierta por una manta mal puesta que parecía que ni habían lavado, el pestillo del baño inservible porque a la puerta le faltaba un trozo, muy poca iluminación en todas las habitaciones, la bañera sucia y para colmo los cubiertos con restos de comida de anteriores inquilinos. Ni hablemos de las “almohadas” por llamarlo de alguna manera, que eran dos cojines durísimos, era más cómodo dormir con los cojines que había en el sofá que con los propios que había en la cama. Por último quería destacar un detalle que me pareció muy feo, y es que fuera de la cabaña hay como una especie de sofá de madera con cojines y una mesa, pues absolutamente todos los sofás del resto de cabañas tenían cojines de los asientos y los cojines con sus fundas, en nuestro caso ni se molestaron en ponernos los cojines ni las fundas, adjunto foto de el banquito sin vestir y los cojines sin fundas llenos de grasa.
Mencionar también las humedades por todos lados, y por último decir que el grifo de la bañera lo tenían pegado con cinta americana, una chapuza total, y el agua no había forma de conseguir regularla a una buena temperatura, ya que de un segundo a otro pasaba de salir ardiendo a salir helada.
Una estafa en toda regla, carísimo me parece para lo que es, todo dicho.