Glamping do Mar es un auténtico paraíso. El entorno es espectacular, de esos sitios en los que desconectas nada más llegar, y los elipsoides son una pasada: originales, cómodos y con muchísimo encanto. Las camas son muy cómodas, se descansa de lujo, y el personal es especialmente amable y atento, siempre pendiente de que la estancia sea perfecta. Y para rematar, un detallazo que marca la diferencia: tienen cargadores gratuitos para coche eléctrico a 7,4 kW. Eso, hoy en día, es oro puro. Sitio totalmente recomendable.