Una experiencia excelente de principio a fin. El domo es hermoso, impecable y está equipado con todo lo necesario, en un entorno de muchísima tranquilidad y privacidad. Pero lo que realmente hace la diferencia es la calidez humana: Hernán nos recibió con una atención increíble y estuvo pendiente de cada detalle durante toda la estadía. Sin dudas, un lugar para volver y recomendar!