Nathalia Zapata Rodriguez
Hace 1 mes
★★★★★
Nos gustó mucho , buscabamos tranquilidad y desconexión y lo conseguimos , fuimos dos adultos y dos niños a una tienda de kampaoh
Comimos y cenamos un día en el restaurante del camping y estaba todo muy bueno y buenos precios , la piscina muy bien y el personal del camping también
También fuimos hacer alguna de las rutas a primera hora de la mañana y a ultima hora de la tarde ya que hacía mucho calor en la mayoría de las horas del día , aunque por la noche hace frío , menos mal que llevamos mantas , aunque la tienda venía bien equipada con sabanas , toallas , mantas, ventilador, nevera y pingüino para las horas de más calor
Mucho calor. Los baños muy bien, limpios y nuevos. La tienda está bastante equipada pero necesita una limpieza de la tela. Además los arboles no cubren la tienda y durante el día es un invernadero. Un poco caro.
Tienen un ventilador eléctrico a modo de aire acondicionado y calefactor. Muy bien equipado
El titular de esta reseña sería una combinación de publicidad engañosa y falta de higiene.
Publicidad engañosa porque nada tiene que ver la foto que te ponen en Booking (tienda en un entorno verde y sombrío) con lo que te encuentras al llegar (tienda en un secarral sin una sombra que roce la tienda) y la separación entre tiendas ínfima (siendo generosos), hace que compartas todas las conversaciones, ruidos y gemidos con las tiendas que te rodean.
La falta de higiene empieza cuando llegas a la entrada de la tienda y ves la mesa y sillas bastante sucias, incluso telarañas entre las sillas y la estructura de la tienda que tienen meses, la falta de higiene continua cuando te haces la cama, los colchones tienen unas buenas ronchas de humedad o restos liquidos de anteriores inquilinos y las almohadas y cojines están llenos de manchas y puntitos negros de humedad, esto se combina con un fuerte olor a humedad en las almohadas.
Para rematar, el equipamiento de la tienda, que está bien pero es insuficiente, el aire acondicionado no es capaz de enfriar la tienda (y estamos a finales de mayo) lo que hace que la siesta sea imposible (a no ser que seas capaz de dormir dentro de una plástico a 32° que marcaba el aire acondicionado).
Nada recomendable, nunca repetiríamos.