Kampaoh El Palmar es un camping con muchas comodidades, pero no deja de ser un camping, algo importante a tener en cuenta al reservar. Nosotros nos alojamos en una tienda Emperador, equipada con una cama alta y dos colchones en el suelo, perchero con perchas, mesitas, ventilador, regleta eléctrica y frigorífico. Además, proporcionan cubertería y utensilios para su limpieza, algo práctico y cómodo. También toallas y una nevera para la playa. Las zonas comunes cuentan con zona de piscina con bancos de merienda, pufs y tumbonas. También hay una cafetería y una caravana de helados y crepes. Hay un par de barbacoas de obra, lugar para lavado de platos, zona de cocina y algunos microondas distribuidos. Los baños comunes eran aceptables. La experiencia depende muchísimo de la climatología. A nosotros nos tocó levante fuerte y, al no poder cancelar, tuvimos que ir igualmente. La verdad es que resultó complicado descansar entre el ruido del viento y la tela de la tienda hinchándose y deshinchándose continuamente. Pero con buen tiempo seguro que resulta mucho más agradable. En época de calor, evidentemente, en la caseta hace bastante calor. Como aspectos a mejorar, creo que es muy cómodo poder acceder con el coche y aparcar dentro del recinto, pero al no existir una zona específica para ello, los vehículos quedan distribuidos a ambos lados de las calles centrales. Esto rompe bastante la sensación de calma, amplitud y la estética tan bonita del lugar. En algunos momentos, la impresión es más la de estar en un aparcamiento que en un entorno pensado para desconectar. Por otro lado, muchos niños circulan jugando con bicicletas, patines, etc. Me parece estupendo que sea un espacio donde puedan divertirse, pero la convivencia con coches y peatones puede resultar algo caótica y peligrosa para todos. En cuanto al personal, entiendo perfectamente que trabajar de cara al público puede ser agotador, pero en algunos casos, que no todos, la atención transmitía cierta sensación de estar haciéndote un favor, más que de acogida o cercanía. En general, una experiencia con puntos positivos, aunque con varios detalles mejorables que pueden marcar bastante la estancia.