Mi experiencia en el Kampaoh de El Rocío no fue positiva. La tienda no estaba limpia a nuestra llegada y las instalaciones estaban demasiado juntas, lo que hacía que no hubiera nada de privacidad. Además, la tienda estaba llena de hormigas, incluso en el colchón y en las sábanas, lo que hizo casi imposible dormir. Los baños no están tan cerca de las tiendas, lo que resulta incómodo para las necesidades básicas. Tampoco es un lugar tranquilo para descansar, ya que el ruido de la carretera con coches y camiones pasando durante la noche impide relajarse. La nevera Polarbox que incluyen estaba sucia, claramente sin limpiar entre huéspedes. Como único punto positivo, destaco que está cerca de la aldea del Rocío, lo cual facilita las visitas. En general, esperaba una experiencia mucho mejor y más cuidada.