Nada que ver con las fotos de la web. Al llegar ya apreciamos la masificación tanto en la zona de bar como en la piscina, que prácticamente se conservan como en su apertura, hace más de 40 años. La tienda muy bonita, espaciosa y bien equipada. En plena ola de calor se agradece que tuviese ventilador. Pero no dispone de mosquitera en la puerta principal, con lo que olvidate de dejar abierto por la noche si enciendes la luz. La zona glamping esta situada cerca de un parque infantil y del chiringuito, asi que si quieres descansar pronto, olvídate. Para ir a la zona de servicios te tienes que dar un paseito y con suerte, tendrás sitio. Los servicios y duchas están bastante lejos de ser dignos de las estrellas que este camping dice tener. Viejos, con duchas que van del modo despellejar, con un chorro más propio de un lavado de coches a presión, al modo aspersor, mojando todo el cubículo entero (incluyendo tu ropa limpia) pero no a tí. Inadmisible tener que hacer cola por las mañanas para ir al baño. Siete aseos para tanta gente, no se entiende. No entro ya a comentar la limpieza de los mismos, pese a que sea responsabilidad y civismo por parte de los campistas también, no es excusa. Algo que se extiende a todas las normas del camping, que solo constan escritas pero parece que nadie vela por su cumplimiento. El silencio absoluto no se consigue hasta pasadas las 12. Si no es el jaleo de niños y adultos, es la música del chiringuito. Tampoco esperes encontrar sitio facilmente en la piscina, sumada a la masificación, te encontrarás que aunque no se pueden "reservar" tumbonas si no estás en la piscina, otra norma más que nadie respeta y nadie hace respetar. En definitiva, y por no extenderme más, una experiencia bastante indigna para el precio y las expectativas generadas por una web que dista mucho de la realidad.


