María Cecilia Gorostiaga Rey
Hace 9 meses
★★★★
En términos generales, nuestra experiencia en el camping fue buena y disfrutamos de la estancia. No obstante, hay varios aspectos que creemos que podrían mejorarse para ofrecer un servicio más completo y satisfactorio, especialmente si se compara con otros campings de la misma cadena, como el de Oyambre.
En cuanto a la tienda de campaña, echamos en falta una nevera. En Oyambre, por ejemplo, disponíamos tanto de una pequeña nevera como de otra portátil, lo cual facilitaba mucho la organización y conservación de los alimentos. Sería recomendable incorporar este equipamiento en todas las tiendas para mantener un estándar de calidad uniforme.
Por otro lado, las instalaciones de las duchas dejaron bastante que desear. El agua no era regulable, lo que resultaba muy incómodo, ya que salía excesivamente caliente, dificultando su uso. Además, las bombas de los inodoros no funcionaban adecuadamente, lo que afectaba negativamente a la higiene y comodidad de los baños.
En cuanto al personal, lamentablemente tuvimos una mala experiencia con la recepcionista. Al preguntarle por rutas de senderismo o actividades en la montaña, su respuesta fue que no podía ayudarnos porque "como a ella no le gustaba, no tenía ni idea", lo cual nos pareció una falta de profesionalismo y de interés hacia el cliente.
El desayuno del camping en cuanto a la variedad escasa, cara y malísima, sin embargo, la comida y cena exquisita.
En resumen, aunque la experiencia fue en general positiva y seguimos recomendando Kampaoh como concepto, creemos que este camping en particular necesita mejorar en ciertos aspectos clave. Nuestra recomendación sería optar por mejorar los aspectos ya mencionado o por otras ubicaciones de Kampaoh que mantengan un nivel más alto de atención al detalle y servicio al cliente.