Nuestra estancia en Luzada fue simplemente maravillosa. Dormir bajo las estrellas en un entorno tan tranquilo y puro fue una experiencia única que recomendamos totalmente a todo el mundo.
Desde el primer momento que cruzamos la puerta nos sentimos muy cómodos y acogidos. Se nota cuando las cosas se hacen con cariño y el mimo con el que está pensado cada detalle y cada rincón del alojamiento.
La habitación nos encantó. Está decorada con muchísimo gusto, con una atención al detalle que hacía que todo resultara acogedor y especial. Además de ser muy cómoda, contaba con una gran cantidad de amenities, cuidadosamente pensados para cubrir cualquier necesidad que pudiera surgir durante la estancia. Y, como broche de oro, el jacuzzi exterior, un auténtico lujo, el lugar perfecto para relajarse mientras se disfruta de un precioso atardecer.
No podemos acabar esta reseña sin mencionar algunos detalles que resaltan en la experiencia y que, sin duda, marcan la diferencia:
- El desayuno merece una mención especial, totalmente personalizado, preparado con esmero y a la altura del resto de la experiencia.
- La limpieza es impecable, todo estaba perfecto.
- La amabilidad de los chicos que lo regentan, siempre atentos y muy cercanos, haciendo que la estancia fuera aún más cómoda.
Sin duda, Luzada es un lugar que merece muchísimo la pena visitar, tanto para desconectar como para vivir una experiencia diferente e inolvidable. Por nuestra parte, queda recomendado al 100%.
Hay lugares bonitos, pero pocos consiguen que te olvides del tiempo. Para mí, Luzada fue uno de ellos.
Dormir rodeada de naturaleza, contemplar el cielo desde la cama (de dia y de noche con las estrellas) y despertarme con la tranquilidad absoluta del entorno fue una experiencia difícil de explicar y aún más difícil de olvidar. Pero lo que hace realmente especial este lugar es el cariño y la atención al detalle que se perciben en cada rincón. Todo está cuidado con mimo para que la experiencia sea perfecta de principio a fin.
La privacidad/intimidad que ofrece el lugar es una maravilla. Te sientes completamente desconectada, rodeada de un paisaje precioso y con unos atardeceres espectaculares. 😍😍
El jacuzzi (porque estuvimos en la Burbuja Alborada) merece una reseña propia: relajarse allí, con lo que te rodea, es simplemente un 10 sobre 10. Son de esos momentos que te obligan a parar, respirar y disfrutar.
El desayuno fue otro de esos detalles que a mi me transportaron a otro lugar. Te lo traen por la mañana en una cestita monísima y te lo dejan en un bahúl, preparado con muchísimo mimo y adaptado a lo que has elegido previamente. Completo, rico y con ese encanto que hace que el día empiece de la mejor manera posible.
Y no podía no mencionarlo, la pareja que lo lleva son encantadores, atentos y cercanos, de esas personas que consiguen que te sientas bienvenida desde el primer momento. Y también para su gatita Cheesburger, increíblemente cariñosa y simpática, que suma todavía más encanto a la estancia.
En serio, me fui con la sensación de haber descubierto un pequeño rincón mágico y ojalá pueda volver en otro momento porque repetiria la expereincia.
Experiencia espectacular que merece la pena vivir. Las burbujas son increíbles. Por dentro destaca la comodidad de la cama, salón y cuarto de baño y la extraordinaria visión de las estrellas por la noche. Jimena y Manuel hacen que la estancia sea fantástica. Cenamos y desayunamos en la burbuja y todo estaba buenísimo!
Javier Velasco
Hace 2 meses
★★★★★
Increíble experiencia, ha superado mis expectativas por completo. Todo cuidado al detalle, incluso aún no habiendo tenido mucha suerte con el clima.
Los anfitriones muy atentos y detallistas, la cena y el desayuno espectaculares.
Poder dormir viendo las estrellas y amanecer viendo el mar.