Muy buena experiencia! El sitio es muy tranquilo y tienes tu propia parcela con total privacidad, la burbuja tiene todo lo que necesitas, nosotros hemos venido en enero y la temperatura era agradable dentro. Dentro hay una carta y puedes pedir pizzas o hamburguesas y te las llevan a la burbuja, lo que se agradece mucho. El desayuno quizás lo más mejorable, el pan no lo puedes tostar y no hay nada caliente. Pese a eso lo recomiendo.