Abi Prado exposito
en la última semana
★★★★
Cada año vamos a pasar un fin de semana y éste año con respecto al anterior hemos detectado un cambio de servicio de su restaurante. Llegamos el viernes al camping a las 21h eran las 21:40h cuando vamos a cenar y nos indican que en 20 minutos cierran "invitándonos" a marchar... Además vimos que el horno de leña lo tenían apagado, justo íbamos a por unas pizzas ya que era el fuerte del restaurante, obviamente nos fuimos.
Al día siguiente volvemos a tomar algo antes de comer y nos tardaron en tomar nota unos 25 minutos + 20 min en servirlo (eran dos camarerxs y había uno más limpiando con una escoba los altos de las paredes teniendo a gente esperando sin contar el polvo que te caía al pasar la escoba), cabe destacar que quisimos ir a pedir nosotros y nos dijeron que tenían que venir a la mes
Ailisa Brunazzetto
en la última semana
★★★★
Nos alojamos aquí a principios de julio y pagamos 72 € por noche, con electricidad incluida. El camping tiene su propio restaurante (caro), un minimercado y una piscina agradable. Hay poca sombra, pero corre una brisa agradable. Los baños son completamente nuevos, ¡con duchas enormes! El camping está situado en una colina, y para llegar a la playa hay que bajar por una cuesta empinada. Bajando a la izquierda, en seis minutos se llega a la casa de Dalí y a algunas calas pequeñas de guijarros (no muy bonitas, pero con muchos peces si se practica esnórquel). Como alternativa, bajando por la carretera que hay frente al camping, se puede llegar al centro del pueblo (pequeño pero muy pintoresco y con muchos bares) y a las otras playas (más bonitas) en diez minutos.
Ana Maurer
en la última semana
★
Nuestra experiencia en este camping ha sido muy decepcionante. Durante nuestra estancia de más de una semana, en dos o tres ocasiones permitieron la entrada de nuevos campistas cerca de las 23:30 o incluso a medianoche. El problema es que, una vez dentro, montaban mesas, sillas, toldos y todo el campamento haciendo mucho ruido hasta la una y media o las dos de la madrugada. Además, las parcelas son muy pequeñas y prácticamente no hay privacidad entre unas y otras. Al estar tan juntas, cuando llegan campistas de noche y se ponen a montar todo, el ruido se escucha como si estuvieran en tu misma parcela. Además, fuimos a comentarlo a recepción y no hicieron nada al respecto, lo que aumentó nuestra frustración y decepción. Y para colmo, días después volvieron a llegar coches también cerca de m