Casona del siglo XVIII y tres villas de piedra en Neipín, una aldea de montaña del valle del Eo, Reserva de la Biosfera: desayunos caseros, chimeneas, hamacas bajo los hórreos y una terraza desde la que se cuentan veinte aldeas.
Lar de Vies está en Neipín, una aldea de montaña de A Pontenova, en la raya entre Galicia y Asturias y dentro de la Reserva de la Biosfera del río Eo. Aquí no hay parcelas ni tiendas: es un complejo rural de piedra, pizarra y castaño donde lo que se alquila son suites en una casona del siglo XVIII y tres villas independientes con cocina. Lo que os espera es silencio, montes por todos lados y el pueblo con todos los servicios a un cuarto de hora en coche.
La Casona son 500 m² restaurados respetando los muros de piedra originales. Tiene cinco suites dobles de unos 40 m², cada una con baño privado, cama king size (o dos camas unidas), wifi, TDT y una decoración distinta: mezcla de muebles de diseño y antigüedades restauradas por la propia dueña. Una de ellas, El Jardín, está adaptada para personas con movilidad reducida. Abajo, un gran salón con chimenea y ventanales al valle, una sala de televisión, bar con zona de café y el comedor, también con chimenea, donde cada mañana se sirve un desayuno casero hecho con productos de la zona y de la propia casa.
Las tres villas (El Camino, Jazmín y Camelia) están dentro de la finca pero van por libre: casitas de piedra con cocina americana completa, nevera con congelador, baño con ducha abierta, cama king size y sofá cama, wifi y TDT. Jazmín y Camelia son para cuatro personas; El Camino, la única con chimenea, para cinco. Aceptan mascotas. Y aunque durmáis en una villa, las zonas comunes de la Casona también son vuestras.
Fuera es donde se pasan las horas: jardines cuidados, un patio, una terraza solárium desde la que en días claros se cuentan hasta veinte aldeas, y hamacas colgadas bajo los hórreos. En las reseñas de Google se repite una cosa que no está en su web como servicio: las cenas que prepara y sirve Nacho. Preguntad al reservar.
Por la zona hay rutas señalizadas para todos los niveles: A Férrea, un paseo de 1 km hasta una cascada con dos saltos de 7 y 8 metros; Seimeira, 4 km por las fragas de Sanxés y Texeido; la del Ferrocarril, 12 km ciclables por la antigua vía minera con cuatro túneles y un puente colgante; la de las Minas, hasta la mina Consuelo y el santuario de Conforto; y As Reigadas, 8 km por el camino de los pescadores siguiendo el río. Taramundi está a 10 km; Castropol, Ribadeo y Mondoñedo, a unos 40; y la playa de las Catedrales, a algo menos de una hora (en verano hay que pedir cita para bajar al arenal).
Lo que incluye tu estancia
Desayuno casero con productos de la zona (en la Casona)
Salón con chimenea y ventanales al valle
Comedor con chimenea, bar y zona de café
Terraza solárium con vistas a veinte aldeas
Jardines, patio y hamacas bajo los hórreos
Cocina americana completa en las villas
Información práctica
Check-in
desde las 14:00
Check-out
hasta las 12:00
Wi-Fi
Wi-Fi gratis
Política de cancelación
Reembolso del 100% hasta 14 días antes
50% entre 14 y 7 días · sin reembolso con menos de 7 días o no-show. La tasa turística se devuelve íntegra. Sin gastos de gestión.
Reglas de la cabaña
Mascotas bienvenidas
No se permiten fiestas ni música alta
No se fuma en los alojamientos ni en las instalaciones
Cada día esperaba con ilusión la cena que preparaba Nacho. Nos alojamos cuatro noches y cada cena fue completamente diferente; todos los platos nos sorprendían y nos dejaban maravillados.
El comedor, con sus diferentes espacios y mesas, está decorado con muchísimo gusto y transmite un ambiente muy acogedor y lleno de pequeños detalles. Y, por si fuera poco, el trato es excepcional. Resulta increíble ver cómo Nacho cocina, sirve los platos y atiende personalmente a todos los huéspedes. ¡Es admirable!
Nos alojamos en la Villa Jazmín, una casita de estilo rural que me encantó. Está muy bien equipada y dispone de mucho espacio para guardar las cosas, lo que la hace muy cómoda para la estancia.
Uno de mis momentos favoritos era sentarme en la mecedora mientras Neipa y los gatitos descansaban sobre la hierba, contemplando las montañas y el atardecer mientras esperábamos la cena. Fueron momentos de auténtica felicidad.
Nacho, que Dios bendiga tu negocio y te conceda mucha salud, fortaleza y bienestar. ¡Hasta la próxima!
Preguntas y respuestas
9 respondidas
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Qué hacer cerca
Lar de Vies está en Neipín, en la raya entre Galicia y Asturias, y la cascada de A Férrea queda a solo 1 km. A 10 km está Taramundi, famoso por sus cuchillos y sus mazos de agua, y muy cerca Os Oscos y la vía verde del antiguo tren minero. Si quieres mar, Castropol y Ribadeo están a menos de 40 km, y la playa de las Catedrales a 47 km.
Cascada de A Férrea
a 1 km · ≈ 16 min andando
Fervenza gallega en un entorno de bosque y piedra, con una pasarela de madera para acercarse al salto de agua.
Fotos: Wikimedia Commons y Flickr — Nils Öberg · Elisardojm · Carmenmoran · karmelegz · The original uploader was Iago Pillado at Galician Wikipedia. (Original text: gl · Forrest Roche (licencias CC). Distancias en línea recta y tiempos aproximados.
Segundo año que pasamos por allí. La casa preciosa, la habitación Valle nos encanta, el trato excepcional, Nacho está pendiente de todo, los desayunos muy buenos, ese vinito... que rico!!!
El entorno espectacular!!!
Sin duda volveremos.
Hasta el próximo año Nacho.
Bibiana Rey
Hace 5 meses
★★★★★
El complejo precioso y limpio. Nos alojamos un fin de semana de marzo en la villa Jazmín, muy acogedora. Tiene todo lo necesario para que se pueda desayunar, comer y cenar allí. Los dueños súper amables y serviciales. A pesar de alojarnos en una villa, no en una habitación, nos enseñaron las zonas comunes de la casa grande para poder usarlas. El lugar tiene unas vistas maravillosas y el jardín está perfectamente cuidado. A la ubicación no le doy 5 estrellas porque no es para todos los gustos. A nosotros nos encantó que está alejada de todo, en plena naturaleza porque buscábamos desconectar y no hacer nada por la zona. De todas formas a 10 minutos en coche está el pueblo con todos los servicios. Hicimos un par de rutas de senderismo que salen del pueblo. Escogimos las cortas y son muy bonitas. Salimos encantados de allí y muy relajados, que es lo que buscábamos en esta ocasión.
Gonzalo Trigueros Jaén
Hace 3 meses
★★★★★
¡Que maravilla de sitio y que maravilla de atención!
Para empezar quiero agradecer la hospitalidad de Sandra, estuvo atenta todo el tiempo, no puede ser más amable y nos dió muchísimas recomendaciones que hicieron el viaje inolvidable.
La Villa una preciosidad, acogedora, limpia y muy cómoda. Las instalaciones son de cuento, vayas donde vayas te quedas alucinado. Si te gustan los animales tienen una perrita que más buena no puede ser.
La comida exquisita, si te gusta la cerveza tienes que probar la "Neipa", está deliciosa.
En fin, una estancia de 10, nos quedaríamos a vivir aquí si pudiésemos. Seguro que volvemos.
Muchas gracias Sandra por todo, ¡eres una persona muy especial!