Iñaki Visa
Hace una semana
★★★★★
Nos regalaron dos estancias en Miluna por nuestra boda y decidimos juntarlas para disfrutarlas seguidas: la primera noche en Júpiter y la segunda en Urano.
El entorno es precioso y apartado, perfecto para tener intimidad y disfrutar del cielo estrellado. Las instalaciones son comodísimas y la climatización funciona de maravilla: en plena ola de calor pudimos estar frescos sin problema y regular la temperatura al instante. Las lunas de Júpiter son algo más veteranas pero fantásticas, aunque Urano juega en otra liga: tanto el interior como la parcela exterior —con vistas al bosque de día y al cielo despejado de noche— son una auténtica gozada.
La carta no es excesivamente amplia, pero tras probar casi todo podemos confirmar que la calidad es buena; el desayuno, en particular, es espectacular. El jacuzzi exterior suma muchísimo: tomarte una copa de cava mientras ves el campo y escuchan los pájaros es un plan al que apetece volver siempre. Además, los telescopios (el pequeño en Urano y el grande en Júpiter) son facilísimos de usar y nos permitieron ver la luna de cerca con total nitidez.
Mención especial para el equipo. Tuvieron un imprevisto con el buggy de servicio y, aun así, se desvivieron para atender nuestras necesidades de movilidad: nos acercaron la cena a la habitación, nos facilitaron los traslados por el recinto y estuvieron atentos en todo momento con una disposición intachable. Al mismo tiempo, su discreción es absoluta (apenas notas cuándo cubren o descubren las lunas).
Entre el atardecer y el amanecer en mitad del campo es imposible elegir. Mil gracias a todo el equipo por hacernos pasar dos noches inolvidables.
Esther Palacios
Hace 2 semanas
★★★★★
Hemos pasado una noche en una suite y ha sido una experiencia fantástica. Desde el momento de llegada hasta nuestra salida no ha faltado ni un detalle. Sorprendente la entrada a la habitación-burbuja, muy especial, el entorno es precioso, piscina de temporada muy agradable, jacuzzi privado en el jardín de la habitación y detalles para nuestra hija que celebraba su cumpleaños. Muy curioso ver cómo tapan y destapan las burbujas para adecuar la temperatura y el confort de la estancia. La cena y el desayuno espectaculares, muy recomendables, todo buenísimo. Eso sí, tuvimos que hacer las comidas dentro porque disfrutarlas en el exterior se hizo imposible por la cantidad de avispas que se unieron al festín…
El telescopio no estaban muy ajustado, pero disfrutamos mucho de una noche de estrellas y de una luna de agosto increíble. Enhorabuena a todo el personal de Miluna, desde recepción hasta cocina, limpieza, mantenimiento y dirección. La experiencia ha sido inolvidable, esperamos poder repetir pronto.
Sandra Velázquez
Hace 2 semanas
★★★★★
Una experiencia muy especial. Un lugar tranquilo en medio de la naturaleza y muy privado. La burbuja era una pasada, nos pareció muy original. El jacuzzi es un plus con unas vistas increíbles (aunque hay que insistir un poco con los botones, sobre todo si se mojan). Todo estaba impecable y había muchos detalles que se agradecen (cafetera, nevera con bastantes cositas, chuches, vasos y copas, secador, varias toallas y albornoz, zapatillas, champú, gel y acondicionador…). La cena y el desayuno muy completos y todo muy bueno. Estaba nublado y no pudimos ver las estrellas, pero si que conseguimos ver un poquito la luna. Justo después se puso a llover y a pesar de eso fue toda una experiencia. En cuanto al personal un 10, fueron muy amables y atentas. Sin duda volveremos!
ES-PEC-TA-CU-LAR
Ya desde que entras mola todo. Te atienden con una amabilidad sensacional, te lo explican todo, te ayudan en lo que necesites, (alegrías, movilidad,...).
Las burbujas molan un montón, si bien hemos ido en plena ola de calor, y al entrar se nota bastante calor, los aire acondicionado funcionan de maravilla y dejan las burbujas a una temperatura muy agradable. Mientras tanto puedes disfrutar o del jacuzzi, o de una piscina muy chula a la entrada.
Las burbujas son muy acogedoras, con unas vistas muy chulas, perfectas para ver las estrellas de noche. La nuestra era de tres, la primera con sillón, y un mueble bar. La segunda con la cama, mesilla, el telescopio, la tercera el baño, completo es muy curioso y casi a oscuras total.
Los desayunos son espectaculares, abundantes, preparados para cualquier tipo de alergia alimentaria y las cenas son de mucho, mucho nivel. Eso sí, no dan comidas.
Tienen mucho cuidado de la intimidad, te avisan/llaman cuando pasan a cubrir las burbujas para que no las dé todo el sol, o los desayunos, o la limpieza.
TOTALMENTE RECOMENDABLE