vanesa fernandez
Hace un año
★★★★★
Fin de semana maravilloso en un entorno mágico. Las cabañas son sencillas y limpias, con literas y unos estantes, sin luz ni enchufes, exactamente lo que buscamos para pasar unos días de desconexión de la ciudad y las comodidades del día a día.
La comida también es sencilla, pero está buena, calentita y hecha allí.
El personal es muy agradable, una mención especial a una de las cocineras, muy simpática, siempre dispuesta a ayudar (al igual que el resto del personal), puedes repetir si han pasado todos los comensales. Desayunos muy sencillos pero de toda la vida, a mí me encantan!!
Por poner una pega, que diría que es competencia del Cabildo, la carretera de acceso está muy deteriorada y necesita un arreglo.
Acabo de llegar y ya me apetece regresar.