El camping es precioso, las vistas son increíbles, está ubicado en muy buena zona y el gran molino lo hace muy especial. En estética, está muy bien, pero a la hora de la práctica nos decepcionó en varios aspectos.
Las parcelas, salvo alguna excepción, no son demasiado grandes. Nosotros dormíamos en carro tienda, lo cual comunicamos por email en el momento de hacer la reserva. Según llegamos, la chica de recepción ya se quejó de que teníamos que haberles enviado las medidas del carro tienda, por si no cabía en la parcela que nos asignaron. Tuvimos la suerte de que sí, por los pelos, no sé cuál hubiera sido la solución si no. Nos pareció mal su actitud, como si la culpa fuera nuestra.
Cuando intentamos entrar con el coche, la carretera de acceso a la primera calle es muy empinada y con un alto bordillo, dificulta mucho pasar, el coche rozaba por la zona baja...
En los cuadros de luz, el enchufe que tienen es CEE, el de las caravanas, cosa que tampoco había visto en ningún camping. Te dejan prestado un adaptador para enchufe Europlug si les dejas una fianza de 20€. Menos mal que lo tienen, porque es algo de lo que tampoco advierten.
Las duchas, con mucha presión de agua y sin poder regular la temperatura. Limpieza regular, dejaba un poco que desear, además de que los baños estaban anticuados, los pestillos fallaban... Hay agua caliente en fregaderos, punto a favor, además de que los hay cubiertos y en exterior.
Zona de barbacoas con vistas al mar, pero perjudicial ya que están sin tapar del sol y expuestas al fuerte viento, sin luz. En general, ausencia de luz en todo en camping cuando anochece, hay farolas por todas las calles, pero siempre apagadas.
La cala de la que hablan está formada por rocas, apenas arena. Para llegar al agua hay que pasar por esas rocas, por lo que no es demasiado accesible para darse un baño. Se baja a ella directamente desde el camping.
La seguridad del camping por la noche, escasa o inexistente... Una de las noches, que teníamos a un gran grupo de gente en la parcela de al lado, estos se dedicaron a poner música alta en un altavoz y a hablar en un todo elevado. Llamamos al camping a las 2 de la madrugada, esperando que alguien nos atendiera para llamarles la atención, pero no respondió nadie, ni encontramos a la persona de seguridad... En general, demasiado permisivos con los malos comportamientos de la gente, nunca había estado en un camping donde permitieran ruido y música por la noche y que nadie haga nada.
Hemos oído que hacen bastantes actividades para niños, cada día anunciaban una. Nunca comimos en el restaurante, de este no podemos opinar. El supermercado es pequeño pero tiene lo esencial, el señor que lo atiende es muy amable.