Personal muy desagradable ya al entrar y poco atento. El apartamento es un zulo, necesitas abrir la puerta de entrada para tener algo de luz dentro, la tele fija en la pared mirando hacia la pared de la cocina en vez de al sillón, el cual da grima al ser de cuero y la mampara del baño sucia de cal. Solo se les ocurre plantar a dos familias con niños ruidosos en la parcela de abajo, así que no había forma de dormir. No esperéis que en caso de fuerza mayor os echen una mano o muestren humanidad, están para sacar dinero. Ah, piscina sucia llena de pelos, y el socorrista sin levantar la mirada del móvil...mira que he estado en campings fuera y dentro de España y he currado en uno de ellos, este es un despropósito.