Es el séptimo año que venimos siempre a finales de septiembre, nos gusta la tranquilidad y el fresquito, nos encanta el lugar y lo recomiendo 100x100. Como en esas fechas apenas hay ya gente, normalmente pedimos si es posible tener el mismo bungalow, 44, y casi siempre nos lo dan, este año la chica de recepción nos dijo que no, sin ninguna explicación y bastante seca, y no pasa nada de verdad, pero estaban vacíos! finalmente nos acoplaron en otro, 41, y tengo que decir lamentablemente que los colchones malísimos, con bultos y muelles, las almohadas bajísimas, una pena haber tenido esta experiencia este año. Aunque volveremos el año que viene y si es posible que hayan revisado los colchones y almohadas. Gracias.
El camping está bien pero no repetiría. No cuenta con parking propio, así que hay que dejar el coche en un parking público justo al lado, con el riesgo de que puedan llevarse tus cosas. Las tiendas de campaña de doble altura tienen la parte exterior de plástico, lo que hace que durante el día sea imposible estar dentro por el calor, y por la noche la sensación es igual de incómoda. Por no hablar de las colchonetas que hay por camas, sientes todos los huesos de tu cuerpo, para el precio podrían ofrecer algo mejor. Hay muchas actividades nocturnas, lo que puede estar bien si buscas ambiente y entretenimiento, pero si tu idea es descansar, resulta complicado. Por el lado positivo, la limpieza de los baños era excelente y las trabajadoras, muy simpáticas y atentas. En resumen, un “sí pero no”.