Me marché antes de tiempo ( tenía pagado hasta el viernes) la gestión del camping deja mucho que desear. Los dueños parecen olvidar que los campistas somos turistas con derechos protegidos por ley y que no pueden tratarnos como si no importáramos. (leyes, que ni deben saber que existen) No es solo meter al bolso. Un lugar preciosos, con campistas muy agradables pero con una gestión nefasta. La señora, en vez de hablar con educación, intenta desacreditar a los empleados.Terrible , aunque reconozca que tienen unas vistas espectaculares y es un lugar precioso. Una pena